por Stella Calloni-
“El Secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) Luis Almagro convocó  al Consejo Permanente de este organismo con el fin ilegal e ilegítimo de aplicar el art.20 de la Carta Democrática Interamericana a Nicaragua, interpretando en forma indebida y a la inversa  lo que sostiene  este artículo, lo que constituye una injerencia abierta que violenta el derecho a la autodeterminación y otros derechos internacionales” sostuvo hoy el ministro de Relaciones  Exteriores nicaragüense Denis Moncada en una entrevista telefónica.
Esto sucedió al conocer que la cancillería nicaragüense envió una carta a los diplomáticos, miembros de la OEA, y a otros organismos internacionales para fundamentar las razones por la cual la Carta Interamericana de ese organismo resulta gravemente violentada por la decisión de Almagro.
Es más grave aún esta situación cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó el proyecto de ley conocido como Nica Act (Nicaraguan Investment Conditionality Act of 2017), para oponerse a los préstamos de instituciones financieras internacionales al gobierno nicaragüense” a menos que" hayan mejoras democráticas” que nadie ignora que signfica nada menos que ceder a los mandatos de Washington.
P.- En las circunstancias que vive Nicaragua ¿cómo se puede pedir la aplicación de la carta Democrática Interamericana si no corresponde?
R.- De eso se trata  lo ilegal e indebido, sobre algo que no dice esta Carta Democrática. No se puede aplicar a Nicaragua donde hay un gobierno legítimo, elegido democráticamente  en 2016, -con más del 70 por ciento de los votos- en elecciones que estuvieron observadas por la OEA y otra cantidad de observadores internacionales.
P.- ¿Cual es el objetivo de esta actitud del Secretario general de la OEA, que ha intentado hacer lo mismo con otros países apoyando intentos de golpes de Estado y hasta invasiones militares? 
R.- El objetivo, la finalidad de este accionar es que se quiere imponer que se continúen discutiendo  asuntos internos de Nicaragua, donde no corresponde hacerlo, con la finalidad de avanzar en la agenda expansionista. Almagro se ha convertido en un  agente  del imperialismo y con esta acción está aplicando un mecanismo diplomático complementario al intento del golpe de Estado en Nicaragua, para dar continuidad al golpismo por vía diplomática, violentando el principio de no injerencia que figura en la carta de la OEA respecto a la soberanía de los Estados.
P.-¿Qué fundamentos jurídicos existen?
R.- No existen fundamentos jurídicos. Está impulsando esta disputa en el Consejo Permanente. Creo que es bueno esclarecer  que la utilización que hace Almagro del artículo 20 de la Carta Democrática, que surgió precisamente para poner un freno a los golpes militares de la Doctrina de Seguridad Nacional de Estados Unidos que asolaron de dictaduras el continente y en el marco del conflicto este- oeste, de la guerra fría, no puede de ninguna manera ser utilizada en un caso como el de Nicaragua hoy.
P.- Dice Ud que la Carta democrática está redactada para evitar estos golpes que eran tan comunes en la región.
R.- Si, el espíritu de la Carta era  evitar golpes y ahora  es Almagro el que está invirtiendo la aplicación de esa Carta contra golpes de Estado que Estados Unidos promovía. Y con esta maniobra apoya a  golpistas financiados por el gobierno estadounidense, para dar continuidad a un golpe de estado que fracasó  y legitimar la ilegalidad. Almagro da una interpretación diferente y es inaceptable. Da vuelta totalmente el artículo 20 de la Carta Democrática y apoya a los golpistas, cuando incluso la Carta prevé la restitución de un gobierno democráticamente elegido, que solicita esto cuando está sufriendo un golpe de Estado, basado en el respeto al principio de no intervención entre otros. Almagro lo coloca al revés cuando son prácticas muy claras para América Latina. 
P.- ¿Cómo puede explicarse esto en un Secretario General de la OEA? ¿Usted recuerda otro funcionario en ese cargo que haya actuando como lo hace Almagro contra otros países también?
R..- Esto se explica por la mentalidad entre perversa y sádica que está demostrando Almagro porque al convertir el espíritu de la Carta se convierte en un agente descarado de Estados Unidos. Es tan visible y es posible que una de las tantas razones de esta actitud  es que está esperando una reelección en el cargo de Secretario General de la OEA. Espera que lo apoyen en esto.
P.-¿Cómo analiza la reciente expulsión de  Almagro del Frente Amplio(FA) de Uruguay, su país?
R.- La expulsión del Frente Amplio evidencia que si su propio partido, sus propios compañeros y el pueblo, su organización política consideran que su actitud es improcedente, ilegítima nos habla del personaje cuya actuación es inaceptable e intenta arrastrar a los Estados miembros de la OEA para que asuman la posición de aplicar indebidamente la Carta del organismo. Porque conspirar para derrocar a un gobierno legítimo no figura en la Carta de la OEA. Almagro está violentando la institucionalidad de la OEA. Lo que está de por medio es la intención de derrocar de hecho el orden institucional y contra un gobierno que ha sido ejemplo de inclusión, de llamar al diálogo  en momentos muy difíciles, como lo fue durante el intento de golpe frustrado..
P.- Las acciones abiertas de Estados Unidos contra su país en estos momentos parecen definir claramente de qué se trata “el caso Nicaragua” ¿Cree que esto demuestra que Washington está detrás de la continuidad golpista al enviar recientemente el gobierno de Donald Trump cuatro millones de dólares para las Organizaciones No Gubernamentales que financia?
R.- Por supuesto está ya totalmente definido esto, el golpismo contra el modelo que se había aplicado en Nicaragua, para poder llevar adelante un proyecto de inclusión social, de desarrollo propio, que  fue posible por la propuesta del presidente Daniel Ortega de llamar a  sectores empresariales y religiosos en su momento para poder salir de las graves condiciones en que se estaba. Es un modelo que permitió a Nicaragua llegar a este momento con una situación muy especial en Centroamérica. Una buena política  económica social para beneficiar a  las grandes mayorías. Esto se vio en datos expresados por los organismos internacionales en todos los casos reconociendo el crecimiento en Nicaragua y el hecho de que fuera la república centroamericana  que había alcanzado logros visibles. Sólo por recordar algo un 95 por ciento de la población ya tiene  luz eléctrica, los miles de títulos de tierras entregadas, la educación gratis, la salud gratis, los grandes avances en lo social en la búsqueda de bien común. Esto fue reconocido por los organismos, además de que vamos transformando la matriz enérgetica cuidando el medio ambiente. Hubo muchos logros y este es el modelo de gobierno que molesta a Estados Unidos, gobiernos incluyentes, que avanzan en temas sociales. Esto no gusta al imperio y lo estamos viendo en todo el continente.
P.- ¿Cómo definiría este modelo?
R.- El modelo que implementa Ortega  surge ya desde el Frente Sandinista de Liberación (FSLN) un movimiento político-militar que llegó en julio de 1979 después de una larga lucha derrocando a una dictadura y  abriendo un proceso democrático. En el año 90 hubo elecciones, ganó la oposición y el gobierno fue entregado pacíficamente después de décadas de luchar para librar al país de una dictadura, y de luchar contra la intervención de Estados Unidos. Hay una historia detrás, un modelo que significa una síntesis de experiencias de prácticas sociales de vocación popular.
P.-¿ Esta sería la raíz del intento golpista de abril de 2018?
R.- Por supuesto eso que explicaba de la inclusión y otros logros muy visibles. Es aquí en Nicaragua donde se da un intento de golpe  de estado,  con grupos armados como se vio en los enfrentamientos, imponiendo tranques (cortes de calles), impidiendo el intercambio comercial internacional, secuestrando camiones de países hermanos. Gran parte de la población nica fue secuestrada por los grupos de una oposición vinculada a Estados Unidos. Este golpe fue sobredimensionado por los medios masivos de comunicación, por la guerra psicológica. Se oculto la verdadera raíz del golpismo mediante los medios hegemómicos y la verdad de lo sucedido y los   daños que han podido ser registrados y hay suficiente documentación no sólo en Nicaragua, sino en otros países sobre  este nuevo golpismo disfrazado de “democrático “ y “humanitario”.
P.- Estas acciones se están dando como se está viendo cuando el país intenta recuperarse de la tragedia de las víctimas del golpismo, de los daños ocasionados en un país que de acuerdo a los datos de distintos organismos que estamos constatando había logrado en 2016 reducir la pobreza que era en 2006 de 42.5 por ciento a 29.6 por ciento y la pobreza extrema del 14 6 por ciento al 8.3 por ciento imponiendo una serie de programas que la destacaban en toda Centroamérica. ¿Qué pide Nicaragua ante esta situación?
R.- Precisamente es por eso que explicamos de qué se trata este intento de imponer indebidamente la Carta Democrática. Por eso hay que poner freno al intervencionismo de la OEA. El golpe fracasado que comenzaron en abril pasado, sobredimensionado como dije y con la presencia de algunos organismos internacionales que llegaron no con el fin de relatar la verdad sino para justificar “el golpe blando” este tipo de acciones que también están diseñadas contra países como Cuba, Venezuela. Estamos viendo las acciones contra Bolivia contra cualquier gobierno  como decía antes incluyente, más justo con los pueblos. Pero el daño ha sido muy fuerte para el pueblo nicaragüense. Han golpeado en todos los avances logrados. 
P.- Desde su punto de vista ¿cual sería el objetivo  real de  Luis Almagro contra Nicaragua en esta posición tomada coincidentemente con el envío de cuatro millones de dólares para sus ONGS nicaragüenses?
R.- El objetivo de Almagro es asfixiar a Nicaragua en momentos en que se habla de intentos de invasiones militares en América Latina. El objetivo es continuar el golpe de estado que comenzaron en abril, este golpe de Estado Blando irrumpiendo en el país, irrumpiendo en la constitucionalidad de Nicaragua. Esto significa dar su apoyo para intervenir en los asuntos internos del país, violentar la carta de la OEA en todos sus aspectos.
P.- ¿Cuál es la respuesta del gobierno de Nicaragua ante esta situación?
R.- Se trata de detener la acción de los grupos golpistas a los que Almagro está aliado y advertir a América Latina y el Caribe sobre este accionar del Secretario general de la OEA para tratar de evitar que se intente arrastrar  a gobiernos y estados  a violentar la institucionalidad de la OEA, haciendo creer que se defiende la democracia cuando intentan destruir la democracia, las políticas sociales reconocidas en el país. Además se trata de violentar el derecho de autodeterminación de los pueblos. La Carta de la OEA no manda que el Secretario general de la OEA desplace o sustituya la soberanía de los Estados, el espíritu de diálogo, los Estados de Derecho, irrespetando la institucionalidad, las prácticas que rigen el derecho internacional.
P.- Es mucho lo que se violentaría con esta actividad de Almagro.
R.- Si, como también hay que agregar otro elemento que Almagro pretende desconocer y que existe en la carta de la OEA y es que para cualquier acción de este tipo  se debe hacer una consulta  a los Estados en este caso a Nicaragua, pedir un consentimiento que la misma carta establece previo a cualquier acción de este tipo. Nosotros hemos enfrentado el intento de golpe de Estado en que  el estado y el pueblo lograron vencer a los golpistas. Hemos pedido ahora a los cancilleres que no apoyen la convocatoria a una nueva reunión y explicamos las consecuencias para Nicaragua que quedaría impedida de su derecho a defenderse, pero también por esta vía se bloquea la  ayuda, el apoyo o las ayudas de organismos internacionales, lo que perjudicará- como una de las más graves consecuencias de esa acción malévola de Almagro- al pueblo nicaragüense al que se ha golpeado duramente con el intento de golpe, es decir en momentos en que necesita ayuda. Llamamos por esto a oponerse o a abstenerse para que no logre Secretario General de la OEA el objetivo de asfixiar el país económicamente afectando aun pueblo que tanto ha sufrido por las intervenciones externas, a lo largo de su historia. Además es un precedente peligroso y negativo, no sólo grave para Nicaragua sino para Centroamérica y para toda América Latina. No podemos permitir la violación de los derechos que han sido ganados con tantos sacrificios.

CARACAS (Sputnik) — El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, utiliza su posición en este foro regional para apoyar a grupos contrarios al Gobierno de Nicaragua que intentan dar un golpe de Estado, denunció en entrevista con Sputnik el canciller nicaragüense, Denis Moncada.
"Hay que estar claros (…) la Carta Fundacional de la OEA y la Carta Democrática Interamericana, no facultan realmente a Almagro a apoyar a los golpistas, que es lo que está haciendo desde su posición", expresó el canciller en declaraciones exclusivas ofrecidas a Sputnik.
El ministro de Relaciones Exteriores nicaragüense también señaló a Almagro de constituirse como un "agente directo del imperio de Estados Unidos".
"En esta dirección, él (Almagro) está siguiendo los lineamientos que el departamento de Estado y el embajador de Estados Unidos en la OEA (Carlos Trujillo), le han señalado", sostuvo.
Estados Unidos, afirmó Moncada, ha financiado y apoyado a grupos contrario al Gobierno de Nicaragua e intenta "continuar con un proceso golpista", ante el intento fallido que, aseguró fue neutralizado.
"Almagro lo que está haciendo precisamente es una labor como agente del imperialismo, de continuar con (…) un golpe de Estado realmente fallido, que ha sido neutralizado y ahora intentan continuar con esa intención de golpe de Estado por la vía de organismos internacionales como la OEA", indicó.
El pasado jueves 27, Almagro en una reunión del Consejo Permanente de la OEA, llamó a debatir la situación de Nicaragua y a empezar el camino para aplicar el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana.
"Nos vemos obligados a empezar la aplicación de la Carta Democrática Interamericana", dijo Almagro durante el Consejo Permanente.
Para activar los mecanismos previstos en el artículo 20 de la Carta Democrática, se debe establecer en una sesión del Consejo Permanente, con al menos 18 votos a favor, que en Nicaragua existe una alteración del orden constitucional.
Posteriormente, correspondería iniciar un proceso gradual de consultas y acciones diplomáticas y si dichas gestiones fracasan, el proceso puede concluir con la suspensión del país, para lo cual se necesita el voto de dos tercios de los países de la OEA, es decir 24.
El canciller Moncada recordó que el objetivo de esta Carta, aprobada en 2001, fue frenar golpes de estados militares y prevenir las dictaduras de las décadas anteriores.
Sin embargo, consideró que en el caso de Nicaragua se desvirtúa su función, pues a su juicio, Almagro intenta debilitar al presidente Daniel Ortega, para en su lugar respaldar a quienes buscan dar el golpe de Estado.
"Esa carta no autoriza a un secretario general a remplazar ni a sustituir el ejercicio de la soberanía de los estados y gobiernos de América Latina y el Caribe, por el contrario, esa carta lo que hace es consignar el principio de no injerencia, de no agresión en los asuntos internos de los Estados, de respeto a la soberanía, a la autodeterminación", añadió.
Moncada hizo énfasis en que para actuar en el seno de la OEA y activar la Carta Democrática debe solicitarlo el Estado afectado.
"En el caso nuestro, Nicaragua no ha pedido ni ha admitido ni ha dado su consentimiento, para que la OEA, el Consejo Permanente, esté discutiendo sus asuntos internos, por el contrario, lo que hemos dicho es que Nicaragua va a resolver entre los nicaragüenses sus situaciones internas y no es necesario que la OEA esté interviniendo en los asuntos internos de Nicaragua", sostuvo.
Almagro hizo el llamado a activar la Carta Democrática Interamericana luego de que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) presentó un informe en el que señaló al Gobierno de Nicaragua de cometer crímenes de lesa humanidad para disolver las protestas registradas entre abril y julio de este año.
Este informe fue considerado por el canciller de Nicaragua como subjetivo, sesgado y carente de objetividad, pues, sostuvo que se basó en mentiras y alteraciones de la información oficial, con el objetivo de deslegitimar al presidente Ortega.
Nicaragua atraviesa desde el 18 de abril una compleja situación política y social tras el estallido de protestas antigubernamentales que han derivado en cientos de muertes.
El Gobierno nicaragüense asegura que la violencia es promovida por sectores adversos que buscan realizar un "golpe blando" contra Ortega, a los que acusa de terroristas. 

Amenazas de EEUU

El Gobierno de Nicaragua no detendrá su proyecto por las amenazas que profiera en su contra Estados Unidos, dijo a Sputnik Denis Moncada, al ser consultado sobre la gira del secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo.
"¿Nos amenazan?, ni modo, seguiremos de frente con nuestra posición, con nuestra defensa a los intereses nacionales, fortaleciendo el espíritu de la democracia de solidaridad, de hermandad entre los países hermanos, progresistas, procurando continuar con fortalecer la solidaridad y la unidad e integración de América Latina", indicó.
Además, denunció que el Gobierno de Estados Unidos sigue intentando aplicar en América Latina la Doctrina Monroe (que se define con la frase América para los americanos).
"Continúan aplicando la Doctrina Monroe, se creen los predestinados para controlar a los países de América Latina que siguen considerando como su patio trasero, lo cual nosotros no aceptamos y rechazamos, definitivamente", expresó el canciller en declaraciones a Sputnik.
El ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua calificó estas declaraciones como una injerencia abierta e irrespetuosa contra los países de América Latina e instó a Pompeo a reflexionar.
"El Departamento de Estado debe sentarse a reflexionar con más paciencia y estar claro que al sur de su país hay naciones, Estados libres, soberanos, independientes orgullosos de su propia dignidad de su identidad nacional y que además también hacen su política interna", expuso.
Pompeo amenazó con "actuar" contra Venezuela, Cuba y Nicaragua, tras un encuentro bilateral que sostuvo con el nuevo canciller de Brasil, Ernesto Araújo.
Durante su gira por América Latina, Pompeo se reunió también con los representantes del Gobierno de Perú y Colombia.
En cuanto a las sanciones que el Gobierno de Estados Unidos ha aprobado contra altos funcionarios de Nicaragua, incluyendo a su propia figura, el canciller destacó que su país rechaza este tipo de medidas unilaterales que, sostuvo, solo buscan de forma "ilegal" y "antidemocrática" debilitar a los gobiernos progresistas.

Tendencia "fascista" en América Latina y el Caribe

"A nosotros nos preocupa la tendencia fascista en América Latina y el Caribe, inclusive que a veces se proyecta desde Europa, porque somos unos gobiernos y países amantes de la democracia, de las buenas relaciones entre los países, de que nos rijamos por el derecho internacional y ello implica el respeto a la dignidad soberana de los pueblos", señaló Moncada.
El canciller, aunque no ahondó en las expectativas que tiene su Gobierno de relacionarse con el nuevo jefe de Estado de Brasil, quien no invitó a su investidura al presidente Daniel Ortega ni al jefe de Estado venezolano, Nicolás Maduro, señaló que solo espera que la diplomacia se desarrolle en el marco del derecho internacional.
"Mientras las relaciones internacionales de un país u otro sean de respeto en el marco del derecho internacional, y no agredan a otro país, no interfieran en sus asuntos internos, hay que manejar las relaciones internacionales de la mejor manera posible", expuso.
Con respecto a la llegada al poder del presidente mexicano, Manuel López Obrador, el pasado 1 de diciembre, Moncada celebró la intención de este mandatario de diseñar políticas en beneficio de la población.
"Todo el respeto al Gobierno de México, y deseamos que sea exitoso tanto en la política interna, como en el ámbito de la política internacional y latinoamericana, y continuar fortalecimiento las relaciones", indicó.
Por su parte, López Obrador ha expresado que no se va a inmiscuir en situaciones de otros Estados, alegando que la defensa de la soberanía es lo primordial.

Gobierno de Nicolás Maduro

El canciller de Nicaragua, Denis Moncada, repudió en declaraciones ofrecidas a Sputnik, que un grupo de países de la región llame a desconocer al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, luego que este asuma su segundo mandato el próximo 10 de enero.
"Esas expresiones nos parecen fuera de lugar porque precisamente, los estados y los gobiernos tienen su legitimidad, el Gobierno del presidente Nicolás Maduro, es un Gobierno democráticamente electo", agregó.
Estados Unidos y otros países de América Latina han indicado que tienen previsto llevar este mes a la Organización de Estados Americanos (OEA) un proyecto de resolución con la finalidad de desconocer el nuevo Gobierno del mandatario venezolano Nicolás Maduro.
Sin embargo, el presidente Maduro ha dicho que nada impedirá que asumasu segundo período presidencial 2019 — 2025, para el cual fue electo con el 67% de los votos, y el 46% de participación.
Sin embargo, estos comicios fueron criticados por Gobiernos de la región, que acusaron al Consejo Nacional Electoral (CNE) de ese país de no garantizar la transparencia del proceso, por lo que tildaron estos comicios de fraudulentos.
El canciller nicaragüense desestimó dichos señalamientos, y en su lugar destacó que Maduro fue electo por los venezolanos y por ello, merece el respeto de todos los gobiernos.
"El presidente Maduro merece el respeto de todos los estados y de todos los gobiernos que se dicen respetuosos de procesos democráticos, como han sido los procesos democráticos de elección del presidente Nicolás Maduro", añadió.
En tal sentido, reiteró el respaldo del Gobierno de Nicaragua, de su jefe de Estado Daniel Ortega, y su vicepresidenta Rosario Murillo, al mandatario Nicolás Maduro. 

por Fabrizio Casari
 
El Parlamento nicaragüense, con amplia mayoría, ha votado un decreto de disolución para 5 diferentes ONG nicaragüenses, acusadas de haber desempeñado un papel de apoyo organizativo y liderazgo político en el intento de golpe de estado que ha ensangrentado a Nicaragua desde el 18 de abril hasta el pasado mes de julio.

Los liberales y los conservadores han votado en contra, acusando a los sandinistas de represión antidemocrática, pero en realidad las decisiones del Parlamento nicaragüense se han tomado en cumplimiento de la ley 147 sobre la ONG, aprobada en 1992 por el gobierno liberal y conservador de Violeta Chamorro, para regular la actividad de las empresas que reciben fondos internacionales. Así que las protestas de la derecha son extrañas, ya que cuando están en el gobierno votan leyes, que luego, cuando van a la oposición no quieren aplicar.

Durante años, las ONGs disfrutaron de una considerable tolerancia por parte de las instituciones gubernamentales, sintiéndose amparadas por una ley que, sin embargo, también prevé la obligación de mantener las cuentas en transparencia, renovar los cargos electivos y operar en consonancia con los propósitos establecidos. Obligaciones que han sido ignoradas.
El artículo 24, párrafo 7 de la Ley, dispone el retiro de la autorización en caso de utilizo para cometer actos ilegales, violación del orden público, realización de actividades que no corresponden a los fines para los cuales han sido establecidas. Precisamente lo que ocurrió.

En los estados financieros no había trazabilidad del origen de los fondos, sin embargo en las investigaciones aparecieron recibos por miles de dólares con causales claramente atribuibles a los actos terroristas cometidos. En cuanto a la renovación de los cargos electivos, a menudo la misma persona (este es el caso, por ejemplo, del Popol Na de Monica Baltodano) aparecía en función ocupando al mismo tiempo todos los cargos previstos, lo que demuestra que estos eran accesorios muy privados y no actos públicos. Finalmente, entre los propósitos de su constitución y los hechos demostrados, no existe algún un vínculo posible.

De hecho, las hipotéticas organizaciones no gubernamentales "para la defensa de los derechos humanos", en alianza con la Conferencia Episcopal, el Cosep y los partidos de la oposición, han trabajado sobre todo para incitar la revuelta armada contra el gobierno constituido legal y legítimamente. Posición que vincula a estas organizaciones a la esfera de las asociaciones subversivas y no de defensa de los derechos humanos, que quizà son las víctimas predestinadas de todo conflicto.

Con nombres diferentes, pero de propiedad de los habituales, las ONGs nicaragüenses han sido, ante todo, la fuente de acreditación política y financiera en los Estados Unidos de una generación de políticos fracasados, que una vez fueron sandinistas para luego pasar con armas y equipaje a la extrema derecha.
Las fundaciones y asociaciones a lo largo de los años se han denominado de forma diferente: al principio fungieron de caja de familia para los Chamorro, los Baltodano, etc., para luego convertirse en organizaciones activas en la contratación, capacitación y organización de grupos antigubernamentales y recolectores de fondos de los Estados Unidos.

De hecho, como demostrado ampliamente, las ONGs recibieron importantes sumas de dinero provenientes de organismos gubernamentales de terceros países y estructuras aparentemente privadas, pero atribuibles a partidos y gobiernos extranjeros, con el objetivo de crear oposición al gobierno sandinista, mejor si violenta. Por lo tanto, fungieron de organizaciones no gubernamentales solamente para su país, pero decididamente gubernamentales para aquellos que las mantienen.

Durante el intento de golpe de Estado proporcionaron la logística, el suministro de alimentos, transporte, armas y sirvieron de red de información en apoyo a las operaciones terroristas que constituían la quinta esencia del intento de golpe.

Otra tarea que llevaron a cabo fue la creación de redes sociales artificiales, difundiendo noticias falsas, con el propósito de generar caos, para luego elaborar informes falsos sobre la represión. Mismos a ser utilizados internacionalmente, ofreciendo una versión manipulada de los hechos, preparando un clima hostil hacia el gobierno sandinista por parte de la comunidad internacional y creando las condiciones para la aprobación de futuras sanciones contra el País.

Dos son propietarios prominentes de estas compañías: el MRS, un micro-partido altamente resentido y criminal, nacido de la separación del FSLN en 1994 y la familia Chamorro, guía histórica de la oligarquía nicaragüense que tiene en sus manos la mayor parte de la información privada del país. El primero como brazo armado y propagandístico del golpe de Estado, el segundo encargado de mover la empresa privada hacia el golpismo, ambos comparten las mismas ambiciones en un terreno común. Para el MRS, que representa a las familias oligárquicas que una vez fueron sandinistas, el sueño es vengarse del Presidente Ortega y destruir al partido que no quiso seguirlos en su camino hacia la extrema derecha; para la familia Chamorro, la aspiración es recuperar el poder político y devolverlo, veintiocho años después, a otro miembro de la familia bajo el mando de Nicaragua.

Algunos analistas creen que las decisiones tomadas por la mayoría del Parlamento nicaragüense son la respuesta a la aprobación de la Nica Act en las dos ramas del Parlamento de los Estados Unidos. Sin embargo, a pesar que el clima político en la relación con los Estados Unidos se haya endurecido seriamente, no existe una relación de causa-efecto directa entre el voto de Washington y el voto de Managua.

Con la disolución de las ONGs, Nicaragua solo continúa con el trabajo de identificación, juicio y sanción contra el bloque reaccionario y criminal que intentó un golpe violento que costó más de 200 muertos, causando pérdidas a la economía por 1,812 millones, así como el fin del clima de paz y convivencia civil que veía Nicaragua como el país más seguro de América Latina, junto con Cuba.

Ningún país digno hubiera dejado impunes a los protagonistas y actores de horrores similares y, en todo caso, solo podemos plantearnos la hipótesis de que la identificación, el juicio y la administración de las sanciones relativas aún no están completas, ya que todavía hay personajes y estructuras que participaron activamente en el golpe de estado y que serán alcanzados tarde o temprano por la justicia.

La decisión de Trump de firmar o no la Nica Act tendrá repercusiones solo en las relaciones bilaterales. Probablemente los Estados Unidos, escolásticamente, piensan que tienen mucho que ganar y nada que perder manteniendo un clima más agresivo con Managua, pero están equivocados.

Nicaragua controlada por los sandinistas desempeña un papel valioso en la región centroamericana, tanto para la estabilidad política en el triángulo del norte como en la prevención del narcotráfico en el país y en el uso de sus fronteras. Además, sus políticas de inclusión hacen de Nicaragua el único país centroamericano que no contribuye a la migración irregular en los Estados Unidos.

La colaboración entre las respectivas fuerzas armadas es particularmente apreciada por el propio Pentágono, que en varias ocasiones ha reiterado admiración y respeto por el alto grado de eficiencia de las fuerzas armadas nicaragüenses.

Sin embargo, se puede imaginar que, en el caso de que Nicaragua, debido a la Nica Act, ya no pueda tener acceso a fondos internacionales para obras sociales, podría verse obligada a modificar parte de su presupuesto dirigiendo recursos hacia inversiones públicas y la asistencia social.

Por lo tanto, existe el riesgo que el dinero que hoy se gasta para satisfacer las necesidades de seguridad de los Estados Unidos, pueda convertirse en la primera víctima de las sanciones de los Estados Unidos. Quién sabe si Washington ha valorado suficientemente la oportunidad de relegar a los caprichos de la extrema derecha de Florida un problema serio que atañe la misma seguridad nacional de los EE. UU. y la política de la Casa Blanca hacia Centroamérica.


La estrategia de la USAID en Nicaragua está trazada a largo plazo, comprendido en el período 2010-2020 con vistas a los comicios presidenciales del 2021. Para esto se trabajó en función de tres objetivos generales:

Incrementar la capacidad participativa de la oposición en el escenario político del país, a través de la formación de un nuevo liderazgo opositor y fortalecimiento de los medios de comunicación de derecha para impulsar la guerra mediática.

Formar conciencia antigubernamental en sectores vulnerables de la sociedad, con énfasis en la Costa Caribe, región catalogada por el Departamento de Estado norteamericano como un área priorizada de cara a sus objetivos políticos en el territorio nicaragüense.

Desarrollar un nuevo liderazgo juvenil y control sobre los medios de comunicación independientes.
Para dar cumplimiento a dichos objetivos la USAID destinó un monto aproximado de 68 414 563.00 USD, a lo que se añadió un incremento en 2016 de 7 995 022.00 USD, dirigido a fortalecer la ejecución de los siguientes programas:

– Trainign in data journalism and data visualization

Este programa está siendo ejecutado por la institución norteamericana International Research and Exchange Board (IREX), con fondos además de la Open Society. Está previsto para el período 2015-2020 un presupuesto inicial de 3 850 000.00 USD, a lo que se añadió en 2016 un presupuesto de 890 000.00 USD para un total de 4 740 000.00 USD.

Se ejecuta en Nicaragua a través de la iniciativa “Voces Para Todos” que promueve el propio IREX con participación de la ONG local Fundemos.

Este proyecto está dirigido fundamentalmente a influir de manera negativa sobre la opinión pública nicaragüense y construir una matriz comunicacional contra el gobierno de Daniel Ortega que mantenga un nivel de descontento como tendencia en la población.

 – Institutional Strengthening Program

Este proyecto fue ejecutado por la contratista norteamericana Dexis Consulting Group and Chemonics en el período 2013-2018, con un monto inicial de 6 498 767.00 USD, a lo que se sumó un incremento en 2016 de 2 500 000.00 USD, totalizando 8 998 767.00 USD hasta la actualidad.

El programa ha tenido como propósito fortalecer la capacidad de movilización de las organizaciones opositoras nicaragüenses en función de acompañar las campañas mediáticas que se generarán y otras acciones de movilización que así lo ameriten de acuerdo a sus intereses.

 – Civil Society Grants Program

Fue ejecutado por la ONG local Ética y Transparencia  en el período de 2013-2017 con un monto de 1 980 000.00 USD. El programa estuvo dirigido a capacitar y reactivar  a organizaciones opositoras para demandar la realización de reformas constitucionales y organizar acciones mediáticas con la finalidad de desprestigiar los procesos electorales, así como denunciar supuestos casos de corrupción cometidos por parte de instituciones del gobierno.

 – Programa de Fortalecimiento de los Medios de Comunicación

Este programa está siendo ejecutado por la  Fundación Violeta Barrios de Chamorro bajo el acuerdo de cooperación No. 524-A-14-00001 por la suma de 1 600 000.00 USD durante el período 2014-2017, incorporándosele posteriormente un monto de 930 000.00 USD para un total inicial de 2 530 000.00 USD.

El programa estuvo dirigido en esta primera etapa a socavar la imagen del gobierno de Nicaragua de cara al proceso electoral presidencial del 2016, a través de la capacitación y financiamiento de los medios de comunicación independientes.

Posteriormente en 2017 la oficina de la USAID/Nicaragua decidió extender el programa hasta el 2020, agregando un fondo de 3 700 000.00 USD, de cara al proceso electoral del 2021, reajustado después del estallido del golpe en abril a la demanda de un adelanto de elecciones.

 – Local Governance Program

Es ejecutado por la ONG norteamericana Global Communities durante el período 2016-2018, con un monto inicial de 25 999 763.00 USD, agregándosele en 2016 un incremento de 2 950 000.00 $ USD para un total de 28 949 763.00 USD.

Estuvo dirigido a desgastar al gobierno generando una presión política desde los municipios. Las actividades del programa estuvieron centradas en promover la desobediencia civil e inestabilidad en las entidades administrativas gobernadas por el Frente Sandinista, utilizando a los empresarios locales vinculados a la oposición como agentes de cambio social.

– Democratic  Leadership Development  Program (DLDP)

 Ejecutado por el NDI bajo el acuerdo de cooperación No. 524-A00-10-00003-00 durante  el período 2016-2018, con un monto inicial de 18 000 000.00 $ USD y en el 2016 recibió un incremento de 1 655 022.00 $ USD, totalizando 19 655 022.00 $ USD.

Es uno de los programas más importantes  de la USAID en el país y su propósito fue crear una masa de jóvenes críticos al gobierno sandinista que sirvieran como agentes de cambio para que a mediano y largo plazo asumieran el relevo generacional de la oposición tradicional, tomando en cuenta el desgaste natural de esta última.

 – Promotion of Economical and Social Development in Nicaragua

 El programa fue ejecutado por la ONG local Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (FUNIDES) bajo el acuerdo de cooperación  No 524-A-11-00001 en el período 2011-2016, con un monto total de 2 491 011.00 USD

Su propósito inicial fue fortalecer la imagen internacional de esta ONG nicaragüense, creada además por la propia USAID para darle una credibilidad pública  en el sector económico y financiero nacional e internacional, en particular a su director Juan Sebastian Chamorro. Esto permitiría utilizarla, en el mediano y largo plazo, como punta de lanza contra la política económica del gobierno, generando un estado de opinión desfavorable a través del trabajo académico que realizan.

Con un rotundo rechazo a las actitudes injerencistas contra Venezuela, el Frente Amplio de Uruguay sancionó al Secretario General de la OEA, Luis Almagro.

El Frente Amplio de Uruguay (FA) sancionó al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro por apoyar una posible intervención militar en Venezuela.
El Tribunal de Conducta Política (TCP) del partido político uruguayo concluyó que las declaraciones de Luis Almagro podrían ser consideradas como una violación a los principios del Frente Amplio.
De acuerdo al TCP “no existe impedimento para que el Frente Amplio se pronuncie sobre la conducta de Luis Almagro y su relación con las normas y principios que el Frente sustenta”.
El 15 de septiembre pasado, el secretario general de la OEA se refirió a la situación política de Venezuela y declaró: “En cuanto a intervención militar para derrocar al régimen de Nicolás Maduro, creo que no debemos descartar ninguna opción”.
Según el tribunal, “es inequívoca la incompatibilidad absoluta de esa postura con los principios que sustenta el Frente Amplio en materia de derecho internacional y defensa del principio de no intervención como pilar indispensable del régimen interamericano. La preservación de este principio en toda circunstancia es vital, cualquiera que sea la visión que se tenga sobre la situación interna de un país”.
El tribunal explicó que las opiniones de Almagro sobre el derrocamiento de un gobierno latinoamericano por medio de la fuerza militar son violatorias del principio enunciado en el artículo 2-B de la Carta de la OEA y recordó la historia de las intervenciones militares de EEUU en la región.
En abril de 2017, ante las solicitudes de expulsar a Almagro del FA, el TCP había concluido que la “particularidad excepcional” del régimen jurídico de la OEA “impedía” al FA analizar su conducta.
Redacción Lechuguinos