por RESISTENCIA 2.0 -

México, 2018. Andrés Manuel López Obrador (AMLO) acaba de ganar las presidenciales en México, y desde Nicaragua la moral de la izquierda socialista vibra en el fondo de alegría. Los revolucionarios nicaragüenses saben que tras el reciente triunfo de Nicolás Maduro, en Venezuela, y la ahora contundente victoria electoral de ‘El peje’ se traduce en un doble gancho al hígado a la oligarquía latinoamericana.

Las redes sociales se inundan de comentarios positivos para AMLO. Los nicaragüenses, quienes enfrentan la peor intentona de un golpe de Estado, dirigido y financiado desde el Pentágono, están felices. Saben que Obrador ama a Fidel, Raúl y Chávez, y por tanto siembra esperanza de la buena para las relaciones amistosas, culturales y comerciales de futuro entre México y Nicaragua.

Grandes similitudes y paralelismos se trazan en el tablero geopolítico en torno al liderazgo y plan de nación que impulsa el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra  y la perspectiva del plan de trabajo de López Obrador.


Un modelo común que promueve la paz y solidaridad

Al igual que el líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el dirigente mexicano del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), apunta en su agenda política el consolidar un modelo solidario, llamado a generar paz, trabajo y reconciliación.

En los últimos once años, Daniel Ortega ha enfocado su política en fortalecer el sistema educativo, logrando una significativa retención escolar a través de programas específicos como la Merienda Escolar, Bonos Económicos para Maestros y Estudiantes y  la apertura de Escuelas Técnicas y Escuelas en el Campo.

En menos de una década, Ortega posicionó a Nicaragua como el tercer país que más ha crecido del continente, solo superado por República Dominicana y Panamá. La economía del país centroamericano ha logrado crecer en los últimos cinco años hasta el 5.2%, antes de la intentona golpista que ejercen actualmente  pequeños grupos de oposición.
En su campaña, AMLO, promotor del socialismo del siglo XXI, también anunció impulsar en el país azteca la educación gratuita en todos los niveles, y apunta a mejorar la calidad educativa e impulsar la educación técnica entre los jóvenes. 
Como una ecuación siu generis, Amlo y Ortega proyectan sus políticas de acompañamiento a pequeñas familias productoras del campo, potenciando la producción de diferentes rubros a través de programas crediticios a bajos intereses.
Ejes de trabajo: Infraestructura, Educación y  Producción
El triunfo electoral de López Obrador, ha generado mayor esperanza en un nuevo México que ha elogiado su propuesta de modernización de la red actual de carreteras, la construcción de nuevos caminos que comunicarán las cabeceras municipales de Guerrero, Veracruz, Puebla y Oaxaca.
En su similitud, la construcción del sistema de carreteras fue uno de los primeros objetivos que emprendió el Presidente Ortega desde 2007 en Nicaragua, logrando que el país destacara por tener las mejores carreteras de la región.
Durante este 2018 el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) de Nicaragua, anunció una inversión de más de 6 mil millones de córdobas para modernizar la red vial en 72 municipios, noticia que significó una gran esperanza sobre todo para productores del campo.
Uno de los ejes colaterales en las propuestas gubernamentales de Ortega y Obrador, es impulsar una serie de programas sociales que apuntan al beneficio de las grandes mayorías. De esta forma, el líder de Morena, aumentará los programas sociales de apoyo a los Adultos Mayores, personas con discapacidad y otros grupos vulnerables.  
El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional (GRUN), conducido por el Comandante Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo, en los últimos años ha logrado fortalecer las conquistas sociales de los Adultos Mayores, otorgando y ampliando la pensión reducida a más de 50 mil personas de la tercera edad.  
  
Mandatarios gozan de amplia popularidad en la región

Lo cierto es que Obrador y Ortega se perfilan como los líderes políticos más populares y reconocidos en las últimas décadas, a favor del proyecto político izquierdista y revolucionario de América Latina y el Caribe, al igual que Nicolás Maduro en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel en Cuba. 

AMLO promueve una "revolución de las conciencias y un pensamiento crítico y solidario", muy similar al mandatario nicaragüense, que trabaja en la consolidación de un Modelo Cristiano, Socialista y Solidario, que ha cosechado grandes éxitos y ha sido aplaudido por el pueblo, hoy amenazado por una pequeña minoría financiada por onegés extranjeras para inducir un golpe de Estado.    

Sin embargo, la popularidad de ambos líderes de la región es indiscutible. Las última encuesta de la firma M&R, publicada en el primer trimestre del 2018, proyectó que más del 80% de la población nicaragüense aprueba la gestión del gobierno del Presidente Ortega.

Mientras en los recientes sufragios electorales, Obrador también ha perfilado su popularidad, al resultar ser el favorito del pueblo mexicano, con un 53% en el primer escrutinio; mientras una encuesta de Mitofsky le dio a AMLO el 43% y 49% de los votos, y tan solo el 27,7% a su adversario inmediato, Ricardo Anaya.


Como parte de la ruta que retomará Obrador, está el cumplimiento de un convenio, suscrito recientemente por la comisión mixta México-Nicaragua, para impulsar 16 proyectos y programas en diferentes áreas, donde la cooperación estará dirigida principalmente a consolidar los ámbitos científico-técnico y educativo-cultural del país centroamericano.








por RESISTENCIA 2.0 -

El internacionalista y activista político neerlandés, Toon Danhieux, ha difundido un interesante artículo que analiza la situación actual de Nicaragua, explicando detalladamente cómo el país pasó de vivir una dulce primavera (con altos indicadores de progreso y seguridad) a un triste invierno, en clara analogía de la violencia, el terror y el caos fabricados, financiados y dirigidos desde El Pentágono (Estados Unidos), en un abierto intento golpista al gobierno legítimo del presidente Daniel Ortega.

A continuación, compartimos el análisis de Danhieux

Simpatizantes y opositores reconocieron que Daniel Ortega fue reelegido con una abrumadora mayoría a través de los votos emitidos por el pueblo en 2011, en unas elecciones con una participación de alrededor del 60 por ciento de la población, una cifra que no se cumple, incluso, en muchas democracias occidentales.

Desde la (re) elección de Ortega en 2006, la empobrecida Nicaragua se convirtió en uno de los primeros países del mundo en implementar el Desafío del Milenio de las Naciones Unidas, destinado a reducir la pobreza a la mitad para 2015. El gobierno logró un crecimiento económico sostenido del 5 por ciento y la estabilidad en el trabajo a través del llamado modelo tripartito, en el que los sindicatos, el gobierno y los empresarios negocian un aumento del salario mínimo cada seis meses.

(Antes del 17 de abril), el Banco Mundial, el FMI y los países europeos elogiaron a Nicaragua por la falta de corrupción y el uso efectivo de subsidios y préstamos. El 70 por ciento del empleo proviene de las pymes. Finalmente, la participación de mujeres nicaragüenses en actividades públicas y privadas llevó a Nicaragua a los cuatro primeros países en el mundo por la igualdad de género.

Los nicaragüenses tienen educación y salud gratuitas; y tienen altos indicadores de atención en salud, por encima de Guatemala, Honduras y El Salvador y muchos otros países en el continente. Nicaragua también es líder en relación con la seguridad y la participación social y económica de las mujeres.

Como movimiento de solidaridad, ciertamente podemos estar interesados ​​en los desarrollos políticos internos de Nicaragua y el sandinismo, pero corresponde al pueblo nicaragüense evaluar y ajustar los malentendidos a través de caminos legales y protestas pacíficas.

Es nuestro deber de solidaridad apoyar al pueblo nicaragüense en su lucha contra los intentos violentos de derrocar a su gobierno legítimo. Los intentos que Estados Unidos respalda abiertamente y que, si tienen éxito, ciertamente no conducirán a una "vinculación" de la política, y mucho menos a una mejora mucho mayor de los nicaragüenses, sino a la restauración de la explotación despiadada que ya había antes de la revolución sandinista.

Uno de los errores que ha tenido Nicaragua es no lograr restringir las agencias del gobierno de los Estados Unidos en su país. Por ejemplo, USAID, una conocida ONG que defiende los intereses de los EE. UU. En toda la región, recibió $ 31 millones solo en 2016 por "aumentar la resiliencia de la sociedad civil". La Fundación Nacional para la Democracia (NED) de la época de la Guerra Fría proporcionó $ 72,440 en 2017 a la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDHN, Standing Human Rights Committee). 

CPDHN es al mismo tiempo una fuente muy importante para la prensa occidental por sus informes partidistas sobre las protestas y la respuesta del gobierno. No es coincidencia que la embajadora de los Estados Unidos, Laura F. Dogu, hablara inmediatamente sobre "la violencia estatal del gobierno nicaragüense" en abril y elogió la "Primavera de Nicaragua".

El gobierno de Ortega no es perfecto, pero quienes apoyan la protesta violenta de hoy deben darse cuenta de que están tomando un camino muy peligroso, especialmente si aceptan el apoyo de los EE. UU. Washington nunca apoya por las demandas (democráticas) de los grupos de personas, sino para aquellos de sus inversionistas que desean la libertad de explotación, en cualquier parte del mundo.

Los pecados que Estados Unidos acusa a Ortega son muy diferentes de aquellos que culpan a los descontentos nicaragüenses e izquierdistas en el país y en el extranjero por su gobierno. Lo que le molesta al Pentágono es que Ortega no depende de ellos, sino que busca la salvación de los países del ALBA (Cuba, Venezuela, Ecuador) para obtener apoyo económico, con Rusia para enfrentar el narcotráfico y con China para la construcción del canal interoceánico, el futuro competidor del Canal de Panamá bajo control estadounidense.

El establishment estadounidense nunca ha perdonado al pueblo nicaragüense por el derrocamiento de la dictadura de Somoza respaldada por Estados Unidos en 1979, incluida la derrota militar de los contras y la posterior reelección de los sandinistas en 2006.
Al igual que Cuba y Venezuela, también quieren poner a Nicaragua bajo el bloqueo. 

El año pasado, la Cámara de Representantes de EE. UU. Votó por unanimidad la "Ley de Condicionalidad de Inversión Nicaragüense", que negará al país los préstamos ofrecidos por instituciones financieras internacionales. La NICA-ACT no ha sido de inspiración para el Senado y hasta la fecha ha sido solo letra muerta. Las manifestaciones de la 'Primavera de Nicaragua' sin duda se utilizarán como pretexto para revivir la Ley NICA en el Senado estadounidense, para tratar de empujar al país hacia un invierno eterno.

Lo que Estados Unidos busca es un 'cambio de régimen' mediante el cual sus empresas, como en otras partes de la región y del mundo, puedan explotar al hombre y la naturaleza sin restricciones, sin ser molestados por inversores de otros continentes y ciertamente no por un pueblo organizado.

Al igual que Venezuela, Nicaragua necesita nuestra solidaridad en la lucha contra otro intento de 'golpe de estado' llevado a cabo por el Pentágono.

No a la intervención de los Estados Unidos!
No a la violencia callejera!
Sí al diálogo nacional!
Hasta La Victoria Siempre

(Toon Danhieux)




TEXTO ORIGINAL, IDIOMA NEERLANDÉS 


Nicaragua: Van de lente naar de winter

De volkssteun is wellicht niet meer wat het geweest is en over het beleid van Ortega kan zeker van alles worden gezegd. Ook over de presidentsverkiezingen van nog geen twee jaar geleden zijn er twijfels. En de dialoog met de basis is minstens zwak te noemen. Maar vriend en vijand erkenden toch dat Ortega met overgrote meerderheid van de uitgebrachte stemmen - en dat bij een opkomst van ongeveer 60 procent, een cijfer dat in veel Westerse democratieën niet gehaald wordt - werd herverkozen.

Sinds de (her)verkiezing van Ortega in 2006, werd het verarmde Nicaragua een van de eerste landen ter wereld die de Millenniumuitdaging van de VN hebben volbracht dat ten doel had om de armoede tegen 2015 met de helft terug te dringen. De regering verwezenlijkte een duurzame economische groei van 5 procent en stabiliteit in de arbeid door middel van het zogenaamde Tripartite Model waarin vakbonden en grote bedrijven een halfjaarlijkse verhoging van het minimumloon onderhandelden met de regering die tussenbeide kwam toen de twee andere partijen het niet eens konden worden.

Voor het pact met het binnenlands patronaat en de kerk is er weinig alternatief zolang de Sandinisten geen absolute meerderheid halen tijdens verkiezingen. De Wereldbank, het IMF en de Europese landen prezen Nicaragua allemaal voor het gebrek aan corruptie en het effectieve gebruik van subsidies en leningen. 70 procent van de werkgelegenheid komt van KMO’s en zelfstandigen in plaats van TNO’s. Tot slot bracht de participatie van Nicaraguaanse vrouwen in openbare en particuliere activiteiten Nicaragua naar de top vier van landen in de wereld voor gendergelijkheid.

De Nicaraguanen hebben gratis onderwijs en gezondheidszorg en hoewel kwalitatief ter attentie van bijvoorbeeld Cuba nog een grote weg afgelegd moet worden, torenen de gezondheidsindicatoren van het land uit boven die van Guatemala, Honduras en El Salvador en vele andere landen in het continent. Ook met betrekking tot veiligheid en sociale en economische participatie van vrouwen gaat het in die landen veel slechter dan in Sandinistisch Nicaragua.
Inderdaad gaat het de laatste tijd economisch moeilijker door de teruglopende steun van de ALBA, vooral uit Venezuela dan, dat zelf met binnenlandse en buitenlandse economische sabotage te maken heeft en met een financiële blokkade.

Van de lente naar de winter?

Als solidaire beweging kunnen we ons zeker in de interne politieke ontwikkelingen van Nicaragua en het Sandinisme interesseren, maar het hoort het Nicaraguaanse volk toe mistoestanden van hun regering te beoordelen en bij te sturen via legale wegen en vreedzaam protest. Onze solidaire opstelling geeft ons niet het recht zelf aan de Sandinistische regering sterren uit te reiken of af te nemen na een soort onderzoek van ‘linksheid’.

Het is onze solidaire plicht het Nicaraguaanse volk te steunen in hun strijd tegen gewelddadige pogingen om hun wettige regering omver te werpen. Pogingen die openlijk gesteund worden door de VS en die – bij succes – zeker niet zullen leiden tot een ‘verlinksing’ van het beleid, laat staan tot een lotsverbetering van de Nica’s, maar tot de restauratie van meedogenloze uitbuiting van voor de sandinistische revolutie.

Misschien verbaast het dat de VS nu op de kar van een links geïnspireerd protest springen, maar ook voor het imperialisme heeft de kleur van de kat weinig belang. In Syrië bewapent de VS zowel links georiënteerde milities tegen Assad als Jihadisten, ideologieën die ze geen van beiden op eigen grondgebied dulden. Al wie kan helpen een al dan niet verkozen regering die niet slaafs de belangen van de VS-bedrijven volgen af te voeren, is bruikbaar.

Een van de fouten die de Sandinisten kunnen worden aangewreven is dat ze er niet in slagen de agentschappen van de VS-regering in hun land aan banden te leggen. Zo kreeg USAID, een notoire zogenaamde ngo die overal in de regio de belangen van de VS verdedigt alleen al in 2016 31 miljoen dollar toegeschoven voor het “verhogen van de weerbaarheid van de civiele samenleving”. De National Endowment for Democracy’ (NED) uit het Koude Oorlog tijdperk gaf in 2017 72.440 dollar aan de Comision Permanente de Derechos Humanos de Nicaragua (CPDHN, Permanent mensenrechtencomité). CPDHN is tegelijk een zeer belangrijke bron voor de westerse pers voor haar partijdige berichtgeving over de protesten en de regeringsreactie. Niet toevallig sprak VS-ambasadrice Laura F. Dogu in april onmiddellijk over “staatsgeweld van de Nicaraguaanse Regering” en loofde ze de ‘Nicaraguaanse lente’.

Ortega’s regering is duidelijk verre van perfect maar zij die vandaag het gewelddadig protest ertegen steunen moeten beseffen dat ze een zeer gevaarlijk pad bewandelen, vooral als ze de aangeboden steun uit de VS aanvaarden. Washington rijdt nooit voor de (democratische) eisen van die groepen maar voor die van hun investeerders die vrijheid van uitbuiting willen, overal ter wereld.
De zonden die de VS Ortega aanrekenen zijn hele andere dan die de ontevreden Nicaraguanen en linksen in binnen- en buitenland zijn regering verwijten. Wat het Pentagon dwars zit is dat Ortega zich niet afhankelijk van hen opstelt maar zijn heil zoekt bij de ALBA-landen (Cuba, Venezuela, Ecuador) voor economische steun, bij Rusland voor de aanpak van de drugstrafiek en bij China voor de aanleg van het interoceanisch kanaal, de toekomstige concurrent van het Panamakanaal dat onder VS-controle is.

Het VS-establishment heeft het Nicaraguaanse volk de omverwerping van de door de Verenigde Staten gesteunde dictatuur van Somoza in 1979 nooit vergeven, ook de militaire nederlaag van de contra's en het vervolgens opnieuw verkiezen in 2006 van de sandinisten niet. Net als Cuba en Venezuela willen ze daarom ook Nicaragua onder blokkade leggen. Vorig jaar stemde het Amerikaanse Huis van Afgevaardigden unaniem voor de ‘Nicaraguan Investment Conditionality Act’ die het land zal afschermen van leningen die door internationale financiële instellingen worden aangeboden. De NICA-Act vermocht de Senaat maar weinig te inspireren en bleef tot nog toe dode letter. De demonstraties van de ‘Nicaraguaanse lente’ zullen zeker als voorwendsel worden gebruikt om de NICA-Act in de Amerikaanse Senaat nieuw leven in te blazen om te proberen het land opnieuw in een eeuwige winter te duwen.

Wat de VS zoeken is een ‘regime change’ waardoor hun bedrijven zoals elders in de regio en de wereld ongebreideld mens en natuur kunnen exploiteren, niet gestoord door investeerders uit andere continenten en zeker niet door een georganiseerd volk. Evenzeer als Venezuela heeft Nicaragua nood aan onze solidariteit in de strijd tegen een zoveelste poging tot ‘zachte staatsgreep’ gedirigeerd door het Pentagon.

Neen aan de VS-interventie
Neen aan het straatgeweld,
Ja aan de nationale dialoog

Hasta La Victoria Siempre



por Walter Solís Aguilar -


Estimado Pablo Iglesias, 

Desde Nicaragua he presenciado el surgir y la evolución de Podemos y de su figura en España como un soplo de aire fresco en la arena política internacional y como una novedad positiva para la construcción de un mundo capaz de superar las limitaciones estructurales que nos han arrastrado a la crisis civilizatoria actual, de profundo calado social, económico y medioambiental.

Sin embargo, tras su reiterada intermitencia con temas que no abordaré en esta carta y, finalmente, su reciente posicionamiento en el programa Fort Apache en relación a la crisis que estamos viviendo en Nicaragua[1], he de decir que me ha provocado una gran decepción, llevándome a cuestionar seriamente las posibilidades de su partido para ofrecer una alternativa política a la ciudadanía española, y para que su país desempeñe a nivel internacional un papel más reivindicativo por la justicia y la paz, que el que ha venido jugando en las últimas décadas, especialmente de cara a los pueblos latinoamericanos.

En primer lugar, quiero recriminarle su falta de sensibilidad y la de sus contertulios para con las personas que estamos viviendo esta campaña del terror en Nicaragua, ya que en sus intervenciones ignoraron en gran medida las decenas de ataques terroristas que hemos sufrido en este país en los últimos dos meses, los cuales nos han dejado un saldo de 198 vidas segadas hasta el momento y cuantiosos daños a la infraestructura, especialmente a la infraestructura pública, cuya estimación asciende a los 183 millones de dólares aproximadamente, según el último informe oficial[2], lo que equivale al 1.3% del PIB nicaragüense del año 2017. En un momento como el que estamos atravesando en Nicaragua, centrar su programa en las críticas a la figura y el liderazgo de Daniel Ortega, y en la historia política del partido del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), me resultó doloroso. Ignorar la abrumadora violencia de la que estamos siendo víctimas, y no sólo no denunciarla, sino incluso justificarla amparados en prejuicios culturales y en los errores del FSLN, es un desprecio absoluto a la dignidad de nuestro pueblo.

Centrar su programa en la cuestión de si nuestro país es o no sandinista, es seguir promoviendo clichés y jugar con la ignorancia del público de su programa. El sandinismo, además de ser una fuerza política de capacidad organizativa ejemplar, es una escuela de pensamiento político que surgió dando respuesta a las problemáticas propias de las naciones latinoamericanas. Ningún país, ni siquiera la cuna de Sandino, podría plantear que su población en bloque asume los valores sandinistas, porque eso equivaldría a decir que vivimos en un país de pensamiento unidireccional, sin disenso, en un país donde no se permite la divergencia ideológica y política. En Nicaragua, se lo aseguro, no vivimos en un país así. Está claro que tanto usted como sus invitados poseen un conocimiento bastante limitado sobre la diversidad política, religiosa, étnica y social que nos caracteriza.

Seguidamente, las críticas a la figura de Ortega en su quehacer político y en lo que respecta a su historia personal, muestran la parcialidad absoluta de sus invitados, alineados casi completamente con los discursos vertidos a la opinión pública por Sergio Ramírez, Ernesto Cardenal, Gioconda Belli o Carlos Fernando Chamorro, militantes todos ellos del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y enemigos acérrimos de Daniel Ortega y Rosario Murillo, a los que profesan un intenso odio personal, para todos conocido. Daniel Ortega es un hombre, tan imperfecto como cualquier otro hombre, pero ha ganado tres elecciones en fila, limpiamente,  y con un apoyo amplio de la ciudadanía. Su liderazgo político tanto dentro del FSLN como fuera de él, es incuestionable en Nicaragua, mal que les pese a ustedes y a las figuras del MRS. Así lo indican incluso las encuestas de alcance regional, entre ellas el Latinobarómetro, que en octubre del año pasado reflejaba una aprobación a la gestión del Gobierno nicaragüense del 67% de la población, la mayor de toda América Latina, y a mucha distancia de la aprobación a gobiernos como el de Uruguay (41%), Argentina (36%), Chile (33%) o Colombia (30%), por poner algunos ejemplos[3].

También fue evidente su alienación y la de sus invitados con los medios de alcance masivo vinculados al poder financiero y corporativo, como lo es El País en España, o El Nuevo Diario, La Prensa y el Confidencial en Nicaragua, estos dos últimos sostenidos inclusive por el apoyo financiero de instituciones de gobierno estadounidense, así que ya me dirá usted qué clase de libertad de pensamiento está promoviendo su programa en la audiencia española. Pareciera que no existieran otros medios donde conocer la lectura que está haciendo el gobierno de Nicaragua y que estamos haciendo los defensores de la soberanía de Nicaragua sobre los hechos acontecidos desde el 18 de abril. Pero los hay, lo que me lleva a concluir que el silencio de la mesa sobre la perspectiva de un golpe de Estado en Nicaragua, más que su torpeza intelectual, indica su complicidad con los poderes fácticos que nos están atacando.  

Parece que también ustedes están satisfechos con la sociedad de juguete en la que quieren convertir a la ciudadanía global, incapaz de desarrollar un criterio propio desde el que interpretar la realidad política actual. La cantidad de hechos y detalles que cuestionan la versión mainstream de la “insurrección popular” y de las “protestas pacíficas” son tan abrumadoras, que no es posible ignorarlas. Pero usted y sus contertulios prefieren mirar hacia otro lado. Prefieren puntualizar los errores de Ortega y su partido, incluso dándose el lujo de emitir juicios sobre decisiones políticas que no se pueden comprender desde la realidad política española, reproduciendo una posición academicista y colonialista con la que – sinceramente – creía que usted no comulgaba. Me equivoqué. Incluso una de sus invitadas llegó a desacreditar la posición de Augusto Zamora, la única voz de la mesa que podría explicar el significado de las decisiones políticas tomadas por el FSLN en el pasado. No nos sorprende: como siempre, el academicismo español está por encima de la verdad de los pueblos latinoamericanos. 

Tal como intentó explicarles el Sr. Augusto Zamora, las decisiones políticas que tuvo que tomar el FSLN para llegar al poder en el 2006 fueron necesarias para ganar esas elecciones y cumplir con el compromiso histórico del partido con sus bases, sumidas en la pobreza y la extrema pobreza a raíz de los estragos de la guerra contra EE.UU. en los 80, y del legado de las políticas y las prácticas de corrupción de los gobiernos neoliberales de los 90. Decisiones para muchos desagradables, pero necesarias, que se tomaron por el sentido de responsabilidad política del FSLN, para poder gobernar en este país e imprimir para Nicaragua un destino diferente al del resto de los países centroamericanos (Costa Rica incluida), enclaves del narcotráfico regional y vasallos del imperialismo en LAC.

Las críticas vertidas en su programa a los acuerdos políticos celebrados con Arnoldo Alemán y al  modelo de gobierno nicaragüense, asentado en parte en las alianzas con la Iglesia católica nicaragüense y con el Consejo  Superior de la Empresa Privada, desconocen la historia y el contexto social y político de mi país, que ha estado sujeto a la injerencia de EEUU desde la misma fundación de la República[4]  en 1821 y que es de arraigada tradición católica, la cual nos fue impuesta a sangre y fuego por el colonialismo español. Sin esos acuerdos y alianzas políticas, tan criticados en el discurso de los sectores antisandinistas que ustedes han decidido reproducir como autómatas durante su programa, el FSLN no sólo no hubiera llegado al poder, sino que le habría sido imposible lograr la estabilidad política y económica necesaria para desarrollar un modelo de gobierno como el que se ha implementando desde el 2007, el cual ha logrado sacar de la pobreza al 17.6% de la población en el periodo 2009-2016, aumentar la cobertura eléctrica del 54% al 94% de la población en diez años e imprimir un ritmo de crecimiento estable cercano al 5% del producto interior bruto en los últimos nueve años.

Vincular al ciclo económico las mejoras en las condiciones de vida del pueblo nicaragüense sin reconocer los logros de la gestión pública del gobierno – como hizo uno de sus panelistas – es desconocer que Nicaragua ha superado su condición como el segundo país más pobre de toda América Latina y del Caribe, en una región asolada por la inseguridad y la pobreza: según los datos del CEPAL[5], mientras la pobreza en Guatemala y Honduras alcanzaba a un promedio del 60% de sus poblaciones respectivas para el 2014, en Nicaragua vivían en esta condición el 29% de la población y la extrema pobreza alcanzaba al 8%. Por el contrario, en Honduras la extrema pobreza alcanza al 44% de su población, y en Guatemala al 30%. Pero ustedes prefieren cuestionar las decisiones económicas del gobierno nicaragüense, reproduciendo sin filtros las críticas repetitivas y vacías de los opositores del FSLN. Dígame usted qué gobierno ha sido capaz de construir  un modelo económico desvinculado del capitalismo neoliberal que nos ha absorbido a todos. Solamente Cuba ha logrado mantener un modelo así, y todos sabemos el costo enormísimo que ha tenido que pagar el pueblo cubano por defender su soberanía.

Al contrario de usted, Daniel Ortega siempre ha sido consecuente con sus principios, apoyando a los gobiernos que –como Nicaragua – se han distanciado de los lineamientos políticos de EE.UU. De igual manera, siempre ha promulgado y llamado a la unidad de los pueblos latinoamericanos y exigido el derecho a la autodeterminación de los mismos. Ustedes no pueden comprender el valor de este compromiso del gobierno sandinista y de Daniel Ortega a nivel regional, porque nunca han experimentado el acecho de la potencia del norte, sino que más bien ustedes mismos son los aliados de esta potencia, herederos de un pasado colonialista y hacedores de un presente injerencista sobre los países latinoamericanos, como bien pudimos observar a través del golpe de Estado a Chávez en el 2002, el apoyo de la Embajada española a los liberales en las elecciones de Nicaragua del 2006, o través de su falta de compromiso con la defensa de los valores democráticos durante el impeachment a Fernando Lugo en Paraguay en el 2012.

La defensa de la soberanía nacional y de la unidad latinoamericana, y la lucha contra el empobrecimiento de las mayorías excluidas en Nicaragua, son los verdaderos principios del sandinismo, que ustedes no son capaces de identificar y que los intelectuales del MRS – que ustedes tanto admiran – no pueden compartir, a pesar de quererse llamar sandinistas, porque ellos son parte de esa minoría de la burguesía criolla que ha mantenido y se ha beneficiado de esas condiciones de explotación sobre las mayorías empobrecidas de Nicaragua. Ahí deben encuadrar ustedes la posición de Ernesto Cardenal o de Gioconda Belli, cuyo poema dio entrada al debate sobre la crisis nicaragüense en su programa. Me imagino que antes de dar legitimidad a las palabras de la Sra. Belli, se dio a la tarea de estudiar un poco su historia familiar. Sabrá por tanto que las políticas puestas en marcha por su hermano Humberto Belli, exministro de educación en los 90 y miembro del Opus Dei en Nicaragua, supusieron la expulsión de miles de niñas, niños y jóvenes nicaragüenses del sistema escolar, cuya privatización fue casi absoluta[6]. Que privilegio para la Sra. Gioconda haber nacido en la familia Belli y que sus hijas no hayan tenido que sufrir los “costos” sociales de las decisiones políticas de su tío. Muchos otros nicaragüenses nacidos a finales de los 70 y en los 80, no han tenido esa misma suerte.  


Reflexionando sobre la coherencia del ideario político de la Sra. Gioconda Belli quien, por cierto, es ciudadana norteamericana residente en EEUU desde la década de los 90, doy por sentado que tanto usted como sus invitados, en sus profundas lecturas sobre la historia política de mi país, pudieron darse cuenta de que el partido político en el que milita la Sra. Gioconda se presentó a las elecciones nacionales del 2016 en alianza con el Partido Liberal Independiente. Imagínese Sr. Iglesias, es como si su partido se hubiera presentado en alianza con el Partido Popular a las elecciones. Una total incoherencia. ¿Qué sandinismo puede profesar esta señora y los colegas de su formación política si se prestan a concurrir a unas elecciones en alianza con la extrema derecha nicaragüense? No puedo comprender la hipocresía de la Sra. Belli al llenarse la boca reclamando para sí misma y para los suyos la fidelidad al verdadero ideario sandinista, cuando su política se ha caracterizado por una total incoherencia con estos valores.


Pero ustedes prefieren hacerse los tontos, los ciegos y los sordos, y tragarse el producto mediático que con sus tintes revolucionarios ha encandilado a los programas de análisis políticos orientados al consumo de masas, como el suyo. Prefieren faltar a la ética y mantener al pueblo español en la ceguera histórica, en la ignorancia y en su ausencia de toda responsabilidad en la conformación del sistema mundo y de su esquema de poder, el mismo que nos llevado hasta dónde estamos y que ustedes con su complicidad han elegido seguir reproduciendo.No vaya a ser que se rompa el encantamiento de su impostura, de su coleta, de sus camisas blancas y de su incapacidad para plantar cara al legado histórico que hemos heredado, y que continuaremos arrastrando porque, desde aquí, nos ha quedado bien claro el lugar que usted ha decidido jugar en la historia. Un package atractivo sin mucho contenido.

Desde la Nicaragua diversa, multiétnica, multilingüe y solidaria,

Walter Augusto Solís Aguilar


por Resistencia 2.0 -

La agencia oficial de noticias del Vaticano, Vatican News, informó este domingo que el Papa Francisco, después de rezar el Ángelus en la Plaza de San Pedro, emitió una serie de llamados a orar por la paz en diferentes partes del mundo.

En especial, el Papa oró por el "pueblo amado de Nicaragua" diciendo que desea "sumarse a los esfuerzos de los obispos nicaragüenses y de las muchas personas de buena voluntad que actúan como mediadores y testigos en un proceso continuo de diálogo nacional en el camino hacia la democracia".

Asimismo, Vatican News resaltó el compromiso del Gobierno de Nicaragua para restablecer la paz en el país.

"La vicepresidenta nicaragüense reiteró esta semana el compromiso del gobierno con el diálogo y la paz, y pidió que las entidades internacionales condenen la violencia de los grupos opositores que prácticamente detuvieron al país en los últimos meses y provocaron enfrentamientos mortales entre los manifestantes y las fuerzas policiales", dice Vatican News en su versión en idioma inglés.

Además, destaca que la Conferencia Episcopal de Nicaragua también adoptó una posición firme para instar a las partes atrincheradas a volver a la mesa de negociaciones de paz.